Colaboración de Juan de Dios Olivas
El segundo piso de la Cuarta Transformación que liderea la presidenta Claudia Sheinbaum fue puesto en jaque por miles de productores del campo y un millón de choferes de transporte que paralizaron este lunes las carreteras del país y las operaciones de comercio exterior quienes exhibieron el desgaste social que arrastra el regimen actual.
Liderados por el Movimiento Agrícola Campesino y la Asociación Nacional Transportista (ANTAC) a nivel nacional, y en la frontera por el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano que dirige el exdiputado federal del PT y Morena, Yako Rodríguez.
Las demandas de los transportistas son de seguridad, frente a un país donde cada día suman cientos de homicidios, de mejores condiciones para el campo ante insumos como la energía y los combustibles caros controlados por el Gobierno y hasta los precios de las cosechas en los que pagan al campesino 5 pesos por kilo de maíz para vender las tortillas a 25 pesos al consumidor. La Ley de Aguas Nacionales que pretende quitarle los pozos a los productores vino a derramar la gota del agua.
Los productores salieron de sus ranchos para tomar cruces internacionales, sacar a los empleados de las Aduanas e impedir el comercio binacional por más de 24 horas que sumaban hasta esta mañana. En carretera los transportistas tomaron la Panamericana y la bloquearon.
En tanto, del Gobierno de México, nomas les faltó culpar nuevamente a Felipe Calderón. La Secretaría de Gobernación (Segob) cayó en el juego de la politiquería y en vez de atender y dar soluciones a las demandas, su titular Rosa Icela Rodríguez indicó que hay intereses políticos y se han identificado grupos políticos detrás de las movilizaciones, como del PRI, PAN y PRD cuando hasta el Yako de Morena estaba liderando en Ciudad Juárez y miles que antes apoyaron a Claudia Sheinbaum, se manifestaban en las calles.
No hay duda de que el segundo piso de la Cuarta Transformación se encuentra en crisis. Al movimiento de productores y transportistas le antecedió la protesta de los maestros en contra de la Ley del ISSSTE que increparon el fin de semana a la Presidenta en su gira por el sur del país; también le antecedió la manifestación tras el asesinato del alcalde Carlos Manzo convocada por la Generación Z que el partido gobernante descalifica porque fueron de todas las edades, pero no da soluciones. Y se seguiran sumando mientras no exista la autocrítica y se sigan distanciando del pueblo bueno y sabio que ya en algunos estados aplicó aquella sentencia política que dice que La reversa también es cambio, y claro, transformación.








